Toda mujer dormida es un volcán,
aunque también es una yegua blanca.
Frente a mí, en la cuadriculada penumbra
de esta madriguera,
respira el cuerpo ensillado de una mujer dormida.
La colchoneta insiste en navegar en círculos,
en pálidos círculos de pezones caídos
alrededor del cuerpo sin estribos de la mujer
que sueña con un lago.
La noche y su estatura peinan sus crines,
y al ser peinadas saltan de una pared a otra,
hasta domar las vértebras de la yegua
que también es una mujer
dormida y despeinada a la mitad de un lago.
El volcán es sabio y brinca de una hoja a otra,
desviando en su camino
una peregrinación de escarabajos
con devoción a prueba de erupciones.
Toda mujer dormida es una cumbre
donde faltan respiros,
aunque también es una respuesta
para todas las preguntas.
La yegua despierta. Sabe que no estoy dormido.
De un salto atraviesa la pared,
dándole rienda suelta a la neblina.
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DIECISÃIS
@ viernes, jul. 14, 2006 – 13:09:53
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HACIA TU VULVALUZ
@ mircoles, jun. 21, 2006 – 14:39:50
escribo sobre tu ojo
en blanco
ves lo que miran
mis palabras
como erección
de bosque subterráneo
irrumpe
con sus cantos cifrados
un álamo
en el centro
de tu alcoba
pira bajo tu sombra
sacude nidos
aguanoche
hormigas
te abrazan sabiamente
te penetra
desvía su tronco
hacia tu vulvaluz
hachazo hendiendo
la hendidura blanda
dentada
clorofílica
o nudo irreanudable
de vetas tetas vellos
gritos verdes vergas
ramas limbo lames
gineceos
jineteos
sudas uñas
gimes copas axilas
llanto llano
que es aire vaina fruto
leña tallo
maríntima corteza
cortesana
de frescos castaños
muslos
que aserrados
se espigan
por la calma humedad
del sementerio:
en un cerrar de ojos
te ciegas
me siegas
y borras
lo que escribo -
DOMINGO
@ mircoles, jun. 21, 2006 – 14:35:18
Me gustan los animales domésticos
De la casa de fieras de tu alma.
Tristan TzaraAdemás de ratas, hay niños en el parque.
Yo quisiera como ellos estar bajo la claridad
y correr de un muslo a otro sin previo itinerario.
Pero estoy como las ratas, a la sombra,
y cuando muerdo
una rebanada de jícama muerdo una pequeña
mariposa blanca.
Por mi pelaje fluye la sangre mineral del bosque.
Los pájaros me ven y levantan el vuelo de un bostezo.
En el agua podrida del estanque las nubes son los restos
de algún incendio recientemente naufragado.
El calor es azul, como el domingo,
y una gran gota de sudor
cruza mi vientre recordándome el beso
de una joven muerta.
A lo lejos, los nauseabundos muros de Mixcoac
son azotados por el mar.
Estoy tan solo, que cualquiera diría que estás conmigo.
Pasa un avión tan cerca,
que se lleva tus últimas palabras.
Pero aún así la ciudad es un miserable Tragafuegos
que impide el vuelo de la corolas amarillas.
¿En qué páramos estarás diseminando tus orgasmos?
Me río de quienes pasean a sus amantes y a sus perros
porque yo no tengo perro ni amante que me ladre.
Sudo miles de gotas de calor.
¿Caminaré al anochecer sobre las aguas frescas?
Husmeo entre los caños y me encuentro con una niña
que ha pasado toda su vida a la intemperie.
Busco en tu mirada perdida y me encuentro
con un sueño
que se insola bajo la protección de tu memoria.
Más allá de la línea del horizonte, alguien le venda cráneo a la locura.
La libélula escapa de mis labios y eso significa
que ha llegado el momento de macerar
la carne de la mosca.
El amor es lo que estos niños felices desconocen.
Lo contrario del amor es una realidad olvidada
en lo más amoroso de nosotros mismos.
Limpio mis uñas y mi rabo en la huella que dejan los que aman.
Estoy tan solo, que cualquiera diría que regresaré
a roer las entrañas de los animales domésticos
de la casa de fieras de tu alma.
Pero no.
No regresará nunca.
Desde mi madriguera veo cómo el sol descubre los cristales de la tierra y como un pequeño de cabellera oscura le arranca los ojos a un gorrión. -
APONTAMENTO
@ mircoles, jun. 21, 2006 – 14:34:25
Estoy en una pensión de Lisboa
recordando Tabaquería.
Anuncios luminosos respiran
en las almenas de un castillo.
Por el recuadro de la ventana
el sol nocturno se desdobla
para bruñir el gobelino todo silencio.
Por el recuadro de lo pensado
las estatuas verdosas
sueltan puños de sal en ojos de turista.
Al fondo, sin recuadro,
monstruos creados por viejos navegantes
pasan desflorando leyendas hacia el Barrio Alto.
En el ventanal de mis oídos,
el escape de los esclavos
rumbo al cuartel de esclavos,
el concierto de los mudos contra el aire
y en la calle poblada como axila,
el domingo que anuncia un exceso de producción
en la obra del cadáver
más requerido por España.
Lisboa lisiada, nado en tu fado.
Tanto tiempo inventándote
para que naufragaras en la playa
donde la ausencia emerge.
Pessoa Fernando, tanto sueño buscándote
para encontrarte al fin en cada esquina
con tu cirrosis de dos pisos,
el diario en cabestrillo
y los ojos vueltos con tristeza
hacia donde dos marineros
se orinan entre sí. -
GRITAR ES COSA DE MUDOS
@ mircoles, jun. 21, 2006 – 14:32:50
Carajo, esto es el acabóse.
Aunque ignoro si sea el momento exacto
—uno nunca sabe
cuando cerrar la boca o cuando unas palabras
nacerán en la frente— pero a dar curso vengo
a lodo lo que se está ahogando dentro y fuera de mí:
las escamas infantiles,
el sabor de miseria,
la impasible visión de los espejos.
Bajo el viento abro el tercer postigo.
Veo cómo las hojas se espuman y se esfuman;
veo caballos del alba pasar a tumbos
sobre el lomo del río;
niños sin frazadas; árboles huecos
que cayeron del cielo;
gritos hundidos dentro de sí mismos: los veo ser
descubiertos
por luciérnagas y alertados por un perro de aguas
que conoce años ha la suerte de los náufragos.
¿Y?
Ahora yo, oteando tu cadáver a última hora
vestido con ropa limpia, oigo el triste silbato
que me obliga a bajar apresuradamente de la cubierta
para oler el aceite que le untaron en las orejas.
En tu garganta hay címbalos,
peces que no conocían la superficie del mar.
Y ahora yo el desterrado lluevo sobre los cirios,
doy vueltas y vueltas a tu cuerpo sin sangre
y me detengo.
Como si entrara a una librería desconocida
hojeo tus párpados en busca de la última palabra
cuyo significado te dolía.
¿Quién se cortó la lengua ante el espejo?
¿Quién no desea comprar una sombrilla
si ya han anunciado la tormenta de mierda?
Sin responder a los crespones
que la nostalgia anuda a mis zapatos
y que cada mañana que se pudre veo,
voy al encuentro del viejo español que hace estallar
el iris de las niñas cuando tose o habla.
Mis huesos, sin otra cosa que calor,
se van agazapando en las esquinas.
Mis cabellos cuelgan de la levadura
de los árboles, mis duelos se nutren en el plato
del vagabundo y llego ante él sin vísceras
Con el pellejo temblando como gelatina
me empotra en la pared: lo escucho.
Sólo su nombre retuerce mi ocio y me reanima.
Pero yo, siempre yo por debajo de todo,
sigo pensando que gritar es cosa de mudos
y que escuchar es intercambiar ecos
con barcos fantasmas o con muertos
que han perdido la esperanza de vengarse. -
EL POETA QUE TOCÃ LA FLAUTA
@ viernes, jun. 16, 2006 – 12:58:40
bajo el sol estridente de la zona arqueológica
la encontró aferrada a la tierra
su forma la de una damatigre en forma de flauta
con la boca y los poros abiertos
más tarde auxiliado por dedos tambaleantes
le borró sus edades de polvo y los recuerdos
de millares de labios amorosos
en el lugar común que es la pirámide
se hicieron pelotas con la muerte
sacrificaron catedrales rellenaron de oro
las doncellas hurgaron el silencio de los yelmos
con el aire cero de la tumba siete
levantó el miriñaque inexistente
y sopló entre sus muslos por vez primera:
surgieron largas moscas enjoyadas
salió música torpe añosa decisiva clara
redonda helada y azulosa bella como ella sola
ni ratas ni muchachos ni dioses lo siguieron
pero el encuentro a tiempo con lo bello
o el efecto tardío de la marihuana
le hicieron resbalar en medio de la gran escalinata -
PAGINA EN TU NOMBRE
@ jueves, jun. 01, 2006 – 12:43:19

Tu nombre se puede morder como manzana.
Huele a mango de Manila y a naranja china.
Me deja la lengua morada al igual que el chagalapolin y la
escobilla.
Lo trituro y respiro hierbabuena.
Al separarlo estalla una granada.
Crece a la altura de la flor de caña, es la enredadera que
sube por la cerca o se extiende a ras de patio, perseguidor
de coralillos, sandía y verdolagas.
Si lo agito, escucho el agua que lo llena.
Si se lo doy al loco de la casa, volará a la punta del cerro
y lo hará flauta.
Para librarme de la oscuridad lo conservo en un frasco.
Con la luz que despide se ilumina esta página.
-
HASTA QUE EL VERSO QUEDE
@ jueves, jun. 01, 2006 – 12:33:55
Quitar la carne, toda,
hasta que el verso quede
con la sonora oscuridad del hueso.
Y al hueso desbastarlo, pulirlo, aguzarlo
hasta que se convierta en aguja tan fina,
que atraviese la lengua sin dolencia
aunque la sangre obstruya la garganta.
-
LABNA
@ jueves, jun. 01, 2006 – 12:19:17

el canto
de los grillos
es agua
entre las piedras
las golondrinas
anidan
en el aire
labná
es una mariposa
en ruinas -
Gota
@ mircoles, may. 31, 2006 – 14:20:18
Una gota de anís
resbala por tus muslos
con la indiferencia
de un barco que se aleja.
